domingo, 18 de abril de 2010

LA PSICOMOTRICIDAD

LA PSICOMOTRICIDAD: Según Berruazo (1995) la psicomotricidad es un enfoque de la intervención educativa o terapéutica cuyo objetivo es el desarrollo de las posibilidades motrices, expresivas y creativas a partir del cuerpo, lo que le lleva a centrar su actividad e interés en el movimiento y el acto, incluyendo todo lo que se deriva de ello: disfunciones, patologías, estimulación, aprendizaje, etc.

La psicomotricidad en los niños se utiliza de manera cotidiana, los niños la aplican corriendo, saltando, jugando con la pelota. Se pueden aplicar diversos juegos orientados a desarrollar la coordinación, el equilibrio y la orientación del niño, mediante estos juegos los niños podrán desarrollar, entre otras áreas, nociones espaciales y de lateralidad como arriba-abajo, derecha-izquierda, delante-atrás.

En síntesis, podemos decir que la psicomotricidad considera al movimiento como medio de expresión, de comunicación y de relación del ser humano con los demás, desempeña un papel importante en el desarrollo armónico de la personalidad, puesto que el niño no solo desarrolla sus habilidades motoras; la psicomotricidad le permite integrar las interacciones a nivel de pensamiento, emociones y su socialización.

Las áreas de la Psicomotricidad son:
1. Esquema Corporal
2. Lateralidad
3. Equilibrio
4. Espacio
5. Tiempo-ritmo
o motricidad gruesa.
o motricidad fina.

ESQUEMA CORPORAL: Es el conocimiento y la relación mental que la persona tiene de su propio cuerpo.

El desarrollo de esta área permite que los niños se identifiquen con su propio cuerpo, que se expresen a través de él, que lo utilicen como medio de contacto, sirviendo como base para el desarrollo de otras áreas y el aprendizaje de nociones como adelante-atrás, adentro-afuera, arriba-abajo ya que están referidas a su propio cuerpo.

LATERALIDAD: Es el predominio funcional de un lado del cuerpo, determinado por la supremacía de un hemisferio cerebral. Mediante esta área, el niño estará desarrollando las nociones de derecha e izquierda tomando como referencia su propio cuerpo y fortalecerá la ubicación como base para el proceso de lectoescritura. Es importante que el niño defina su lateralidad de manera espontánea y nunca forzada.

EQUILIBRIO: Es considerado como la capacidad de mantener la estabilidad mientras se realizan diversas actividades motrices. Esta área se desarrolla a través de una ordenada relación entre el esquema corporal y el mundo exterior.

ESTRUCTURACIÓN ESPACIAL: Esta área comprende la capacidad que tiene el niño para mantener la constante localización del propio cuerpo, tanto en función de la posición de los objetos en el espacio como para colocar esos objetos en función de su propia posición, comprende también la habilidad para organizar y disponer los elementos en el espacio, en el tiempo o en ambos a la vez. Las dificultades en esta área se pueden expresar a través de la escritura o la confusión entre letras.

TIEMPO Y RITMO: Las nociones de tiempo y de ritmo se elaboran a través de movimientos que implican cierto orden temporal, se pueden desarrollar nociones temporales como: rápido, lento; orientación temporal como: antes-después y la estructuración temporal que se relaciona mucho con el espacio, es decir la conciencia de los movimientos, ejemplo: cruzar un espacio al ritmo de una pandereta, según lo indique el sonido.

MOTRICIDAD: Está referida al control que el niño es capaz de ejercer sobre su propio cuerpo. La motricidad se divide en gruesa y fina, así tenemos:

a. Motricidad gruesa: Está referida a la coordinación de movimientos amplios, como: rodar, saltar, caminar, correr, bailar, etc.

b. Motricidad fina: Implica movimientos de mayor precisión que son requeridos especialmente en tareas donde se utilizan de manera simultánea el ojo, mano, dedos como por ejemplo: rasgar, cortar, pintar, colorear, enhebrar, escribir, etc).


LA MOTRICIDAD: Es la capacidad del hombre y los animales de generar movimiento por sí mismos, existiendo una adecuada coordinación y sincronización entre todas las estructuras que intervienen en el movimiento como lo son los Sistemas Nervioso, Sistema Muscular, Sistema Esquelético y los Órganos de los Sentidos.
Motricidad (movimiento): Al hablar de movimiento podemos distinguir un sector activo (nervio y músculo) y un sector pasivo (sistema osteoarticular), así que la motricidad, son las prácticas corporales y motrices del ser humano. La motricidad representa un fundamento y una condición importante, no sólo para el desarrollo físico, sino también para el desarrollo intelectual y socio afectivo. El movimiento, cualquiera sea su forma de presentación: tarea motora, juego, deporte, danza, o cualquier otra forma del mismo, constituye en nuestra área el medio o los medios para la educación, pero nunca será un fin.

MARCHA Y CARRERA.
Durante la marcha se produce una sucesión de fases de doble apoyo y de apoyo monopodal, mientras que en la carrera desaparecen las fases de doble apoyo Y sólo se producen fases de apoyo monopodal y fases de vuelo. Durante la carrera y otras actividades deportivas las fuerzas de reacción del suelo son de 2 a 10 veces mayores a las que se producen durante la marcha.

Las fuerzas de reacción del suelo (fuerzas verticales, que son las de mayor magnitud, fuerzas antero posteriores y fuerzas medio laterales)pueden medirse con plataformas dinamométricas.

En el choque de talón se produce un frenado, mientras que en el despegue del ante pié hay un impulso, por ello los velocistas abordan el suelo con el ante pié.
MOTROCIDAD GRUESA: Hace referencia a movimientos amplios. (Coordinación General y Viso motora, Tono Muscular y Equilibrio. La Motricidad Gruesa comprende todo lo relacionado con el desarrollo cronológico del niño especialmente en el crecimiento del cuerpo y de las habilidades psicomotrices respecto al juego al aire libre y a las aptitudes motrices de manos, brazos, piernas y pies. Se considera tan o más importante que la motricidad fina, en si ambas se complementan y relacionan.

MOTROCIDAD FINA: Movimientos finos, precisos, con destrezas. (Coordinación Óculo – Manual, Coordinación Fonética, etc.) La Motricidad Fina, comprende el desarrollo de las habilidades de la mano en lo referente a la pinza o agarre y a las aptitudes viso motriz del niño en el aprestamiento hacia las actividades diarias y subsecuentes de la vida tales como: amarrarse los zapatos, abotonarse, enhebrar, ensartar, escribir.
CAPACIDADES COORDINATIVAS.
Son las capacidades sensomotrices que se aplican conscientemente en la dirección de movimientos de una acción motriz con una finalidad determinada. Se caracteriza por el proceso de regulación y dirección del movimiento y estas son una condición fundamental para realizar las actividades motrices propias del movimiento deportivo.
Algunas de estas capacidades coordinativas son:

Generales: la regulación del movimiento, adaptación y cambios motrices.
Especiales: orientación, equilibrio, reacción, ritmo, anticipación, diferenciación, coordinación.
Complejas: agilidad y aprendizaje.

HABILIDADES MOTRICES BÁSICAS. COORDINACIÓN Y EQUILIBRIO.
El concepto de habilidad motriz básica en Educación Física considera una serie de acciones motrices que aparecen de modo filogenético en la evolución humana, tales como marchar, correr, girar, saltar, lanzar, recepcionar.

Las habilidades básicas encuentran un soporte para su desarrollo en las habilidades perceptivas, las cuales están presentes desde el momento del nacimiento, al mismo tiempo que evolucionan conjuntamente.

Las características particulares que hacen que una habilidad motriz sea básica son:

1.- Ser comunes a todos los individuos.
2.- Haber permitido la supervivencia.
3.- Ser fundamento de aprendizajes motrices.

Consideramos habilidades motrices básicas a los desplazamientos, saltos, giros, lanzamientos y recepciones, todos ellos relacionados con la coordinación y el equilibrio.
Todos ellos son aspectos a ser desarrollados entre los 6 y los 12 años, período comprendido entre la adquisición y desarrollo en el niño de las habilidades perceptivo-motrices y el desarrollo pleno del esquema corporal.

DESPLAZAMIENTOS: Por desplazamiento entendemos toda progresión de un punto a otro del espacio, utilizando como medio el movimiento corporal total o parcial. Las dos manifestaciones más importantes del desplazamiento son la marcha y la carrera, sobre todo desde el punto de vista educativo y de utilidad. Aunque existen otras modalidades en la forma de desplazarse (cuadrupedia, a pata coja, etc.)

SALTOS: El desarrollo del salto se basa en complicadas modificaciones de la carrera y la marcha, con la variante del despegue del suelo como consecuencia de la extensión violenta de una o ambas piernas. En todo salto existen dos fases:

-Fase previa o preparación al salto.
-Fase de acción, o salto propiamente dicho.

Su realización implica la puesta en acción de los factores de Fuerza, equilibrio y coordinación, tratándose por consiguiente de una habilidad filogenética que se perfecciona con el crecimiento psicofísico y el desarrollo de dichos factores.

El niño comienza su génesis del salto, con aproximadamente los 18 meses.

Hacia los 27 puede saltar desde una altura de 30cm con un pie delante del otro, llegando a ser a los 5-6 años semejante al salto del adulto, con una buena coordinación.
El salto puede ser Vertical u Horizontal.

GIROS: Entendemos por giro todo aquel movimiento corporal que implica una rotación a través de los ejes ideales que atraviesan el ser humano, vertical, transversal y Sagital.

LOS GIROS: Desde el punto de vista funcional constituyen una de las habilidades de utilidad en la orientación y situación del individuo, favoreciendo el desarrollo de las habilidades perceptivo espacial y temporal, capacidad de orientación espacial (orientar el cuerpo en la dirección deseada, por ejemplo), coordinación dinámica general y control postural (maduración neuromuscular y equilibrio dinámico), así como del esquema corporal (el niño, a través de las sensaciones que le producen los giros, se percibe mejor a sí mismo).

Podemos establecer varios tipos de giros:-Según los tres ejes corporales:
Rotaciones, Volteretas, Ruedas.

-Giros en contacto con el suelo.
-Giros en suspensión.
-Giros con agarre constante de manos (barra fija).
-Giros con apoyos y suspensión múltiples y sucesivos.

LA COORDINACIÓN:
La coordinación es una capacidad motriz tan amplia que admite una gran pluralidad de conceptos. Entre diversos autores que han definido la coordinación, vamos a destacar a:
Castañer y Camerino (1991): un movimiento es coordinado cuando se ajusta a los criterios de precisión, eficacia, economía y armonía.

Álvarez del Villar (recogido en Contreras, 1998): la coordinación es la capacidad neuromuscular de ajustar con precisión lo querido y pensado de acuerdo con la imagen fijada por la inteligencia motriz a la necesidad del movimiento.

Jiménez y Jiménez (2002): es aquella capacidad del cuerpo para aunar el trabajo de diversos músculos, con la intención de realizar unas determinadas acciones.
TIPOS DE COORDINACIÓN. CLASIFICACIÓN
Tras realizar un análisis de varias propuestas de autores como Le Boulch (1997), Gutiérrez (1991), Contreras (1998), Escobar (2004), vamos a concretar una clasificación general sobre la Coordinación, en función de dos aspectos importantes:

A. En función de si interviene el cuerpo en su totalidad, en la acción motriz o una parte determinada, podemos observar dos grandes tendencias:

COORDINACIÓN DINÁMICA GENERAL: es el buen funcionamiento existente entre el S.N.C. y la musculatura esquelética en movimiento. Se caracteriza porque hay una gran participación muscular.

COORDINACIÓN ÓCULO-SEGMENTARIA: es el lazo entre el campo visual y la motricidad fina de cualquier segmento del cuerpo. Puede ser óculo-manual y óculo-pédica o podal.

B. En función de la relación muscular, bien sea interna o externa, la coordinación puede ser:

COORDINACIÓN INTERMUSCULAR (EXTERNA): referida a la participación adecuada de todos los músculos que se encuentran involucrados en el movimiento.

COORDINACIÓN INTRAMUSCULAR (INTERNA): es la capacidad del propio músculo para contraerse eficazmente.
FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA COORDINACIÓN
La coordinación va a influir de forma decisiva sobre la velocidad y la calidad de los procesos de aprendizajes de destrezas y técnicas específicas, que más tarde harán su aparición en el mundo escolar. Es por ello que la coordinación es una cualidad neuromuscular íntimamente ligada con el aprendizaje y que está determinada, sobre todo, por factores genéticos.

A continuación, vamos a señalar aquellos factores que determinan la coordinación:

1.- La velocidad de ejecución.
2.- Los cambios de dirección y sentido.
3.- El grado de entrenamiento.
4.- La altura del centro de gravedad.
5.- La duración del ejercicio.
6.- Las cualidades psíquicas del individuo.
7.- Nivel de condición física.
8.- La elasticidad de músculos, tendones y ligamentos.
9.- Tamaño de los objetos (si son utilizados).
10.- La herencia.
11.- La edad.
12.- El grado de fatiga.
13.- La tensión nerviosa.

PROCESO EVOLUTIVO DE LA COORDINACIÓN

1ª INFANCIA (0-3 AÑOS): Se adquiere la suficiente madurez nerviosa y muscular como para asumir las tareas de manejo del propio cuerpo. La mayoría de las coordinaciones son globales, aunque ya comienzan las primeras coordinaciones óculo-manuales al coger objetos. Entre los 18-24 meses, se aprecia un mayor desarrollo pudiendo abrir y cerrar puertas, ponerse los zapatos, lavarse, etc. (Trigueros y Rivera, 1991).

EDUCACIÓN INFANTIL (3-6 AÑOS): El repertorio de posibilidades crece con los estímulos que le llegan al niño. Las acciones coordinadas dependerán de la adquisición de un perfecto esquema corporal y del conocimiento y control del propio cuerpo. La actitud lúdica propia de estas edades es protagonista por excelencia de la formación tanto motriz como cognitiva y hacen que las formas motoras se vayan enriqueciendo y complicando.

EDUCACIÓN PRIMARIA (6-12 AÑOS): Se determina el desarrollo del sistema nervioso y, por tanto, los factores neuro-sensoriales de la coordinación, de ahí que sea la etapa ideal para la adquisición de experiencias motrices. La mala aptitud de retención motriz en el primer ciclo y parte del segundo exige en estas edades una profundización del aprendizaje a partir de la repetición de los ejercicios, contribuyendo de esta manera a la automatización del movimiento. Al final del segundo ciclo y todo el tercer ciclo, debido al desarrollo sensitivo y cognitivo, se refleja una buena capacidad perceptiva y de observación. Los ajustes motores son muy eficaces.
EDUCACIÓN SECUNDARIA Y BACHILLERATO (12-18 AÑOS): Desde comienzos de la pubertad hasta finales de la adolescencia, tiene lugar la maduración sexual y un crecimiento general del cuerpo, esto conllevará un retroceso en la coordinación de los movimientos. Más tarde, la coordinación mejorará en función de la mejora de las cualidades físicas.

EVALUACIÓN DE LA COORDINACIÓN
Siguiendo a Picq y Vayer (1977), vamos a evaluar la Coordinación general y óculo-segmentaria basándonos en el Examen Psicomotor que estos autores proponen. Teniendo en cuenta las dos etapas que distinguen en la evaluación de la psicomotricidad: la 1ª etapa (2 a 6 años) y la 2ª etapa (6-12 años), algunas de las pruebas que se pueden utilizar, son:

Coordinación Dinámica General

2-6 AÑOS: Con los ojos abiertos recorrer 2 m en línea recta, poniendo alternativamente el talón de un pie contra la punta del otro.

6-12 AÑOS: Posición de pie, una rodilla flexionada en ángulo recto, brazos a lo largo del cuerpo, impulsar por el suelo una caja de cerillas durante 5 m.

Salto al aire flexionando las rodillas para tocar los talones por detrás con las manos.
Coordinación óculo-segmentaria

2-6 AÑOS: Seguir un laberinto con una línea continua en 80” con la mano dominante y 85” con la otra.

6-12 AÑOS: Con una pelota de goma, dar a un blanco de 25x25 cm situado a 1,5 m de distancia, con ambas manos.

Recibir una pelota lanzada desde 3 m con una mano (Alternamos).

Otro instrumento muy utilizado para evaluar la coordinación general él es Test perceptivo-motor de Survey (citado por Picq y Vayer, 1977). En él se pide al sujeto que camine hacia delante, atrás, de lado, que salte sobre un pie, sobre el otro... que imite determinados movimientos, etc.

Además de las pruebas ya mencionadas, sería conveniente utilizar más instrumentos para llevar a cabo una evaluación más exhaustiva de la coordinación óculo-segmentaria, ya que el uso de lápiz y papel en la escuela ponen de manifiesto la necesidad de una correcta coordinación viso-manual, especialmente en la escritura.
Algunos de esos instrumentos (citados por Mariscal), podrían ser:

• Lista de control de conductas perceptivo-motrices de Cratty.
• Test de Coordinación ojo-mano de Frostig.

ACTIVIDADES PARA SU DESARROLLO

Lo realmente educativo en estas actividades no es la rapidez ni cantidad de ejercicios realizados, sino la calidad del trabajo efectuado. Es mucho más importante el tanteo del alumno/a para resolver el problema que se le propone que los resultados obtenidos en el mismo. El maestro/a debe ser un gran colaborador del niño/a facilitando las condiciones adecuadas para que éste viva sus propias experiencias a través del ensayo y error.

Siguiendo a Castañer y Camerino (1991), Gutiérrez (1991), Le Boulch (1997), y Trigueros y Rivera (1991), citaremos algunas de las posibles actividades para el desarrollo de la Coordinación:

Coordinación dinámica general
-. Desplazamientos variados (pata coja, cuadrupedia, reptar, trepar, etc.) con o sin implementos (patines, bicicletas…).

-. Saltos de todo tipo: pies juntos, sobre un pie, alternativos, rítmicos, etc.

-. Gestos naturales: tirar, transportar, empujar, levantar, etc.

-. Ejercicios de oposición con el compañero o en grupos.

-. Actividades rítmicas: bailes populares, modernos, canciones bailadas, danzas.

Todas estas actividades tipo se pueden realizar utilizando diferentes direcciones, velocidades, ritmos, combinaciones, etc., o con una gran variedad de materiales complementarios como cuerdas, gomas elásticas, colchonetas, picas, aros, etc.

Además, cualquier Juego en el que exista desplazamiento y una gran intervención muscular, favorecerá el desarrollo de la Coordinación General, por ejemplo:

“Mueve tu cuerpo”. ¿De cuántas formas puedes saltar y, a la vez, mover los brazos?
¿Puedes hacer el movimiento contrario de las piernas con los brazos?

“El robot”. Andar adelantando el brazo del mismo lado del pie que avanza. ¿Quién es capaz de correr de esa forma? ¿Y hacia atrás? ¿De qué otra forma te puedes desplazar mientras los brazos hacen movimientos contrarios?

“El globista”. ¿De cuántas formas podemos llevar un globo sin ayuda de las manos? ¿Cuántos puedes llevar a la vez? ¿y por parejas sin utilizar las manos?

Coordinación óculo-segmentaria

1.- Lanzamientos variados: con una mano, con la otra, con las dos, con un pie.

2.- Golpeos con diferentes partes del cuerpo: cabeza, rodillas, hombros, codos.

3.- Diferentes formas de recepcionar: con una mano, con las dos, con los pies, con las piernas.

4.- Saltos sobre obstáculos, objetos y similares (ajuste viso-motor).

Es evidente que surgirán múltiples actividades si variamos las condiciones de ejecución en función de las distancias, alturas, trayectorias, si se realizan con o sin desplazamiento, con o sin obstáculos, o si utilizamos materiales (pelotas de diferente tamaño y peso, globos, discos voladores, raquetas, etc.). En definitiva, todos aquellos Juegos en los que intervenga algún segmento corporal, mejorarán el desarrollo de la Coordinación óculo-segmentaria, por ejemplo:

“Pies quietos”. Juego en grupo en el que se trabaja los lanzamientos y las recepciones de forma estática.

“El quema”. Juego en grupo en el que se trabaja los lanzamientos y las recepciones de forma más precisa y en movimiento.

“Bota, bota las pelotas”. ¿Puedes botar dos balones a la vez? ¿De cuántas formas? ¿Y en desplazamiento? ¿En cuántas direcciones? ¿Y con dos balones de distinto tamaño?

EQUILIBRIO: CONCEPTO Y ACTIVIDADES PARA SU DESARROLLO

En todas las actividades físico-deportivas, el equilibrio desempeña un papel muy importante en el control corporal. Un equilibrio correcto es la base fundamental de una buena coordinación dinámica general y de cualquier actividad autónoma de los miembros superiores e inferiores.

DEFINICIÓN DE EQUILIBRIO

En general, el equilibrio podría definirse como “el mantenimiento adecuado de la posición de las distintas partes del cuerpo y del cuerpo mismo en el espacio”. El concepto genérico de equilibrio engloba todos aquellos aspectos referidos al dominio postural, permitiendo actuar eficazmente y con el máximo ahorro de energía, al conjunto de sistemas orgánicos.

Diversos autores han definido el concepto de Equilibrio, entre ellos destacamos:

Contreras (1998): mantenimiento de la postura mediante correcciones que anulen las variaciones de carácter exógeno o endógeno.
García y Fernández (2002): el equilibrio corporal consiste en las modificaciones tónicas que los músculos y articulaciones elaboran a fin de garantizar la relación estable entre el eje corporal y eje de gravedad.

TIPOS DE EQUILIBRIO. CLASIFICACIÓN

García y Fernández (2002), Contreras (1998), Escobar (2004) y otros autores, afirman que existen dos tipos de equilibrio:

Equilibrio Estático: control del la postura sin desplazamiento.

Equilibrio Dinámico: reacción de un sujeto en desplazamiento contra la acción de la gravedad.

FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL EQUILIBRIO

El equilibrio corporal se construye y desarrolla en base a las informaciones viso-espacial y vestibular. Un trastorno en el control del equilibrio, no sólo va a producir dificultades para la integración espacial, sino que va a condicionar en control postural. A continuación, vamos a distinguir tres grupos de factores:

Factores Sensoriales: Órganos sensoriomotores, sistema laberíntico, sistema plantar y sensaciones cenestésicas.

Factores Mecánicos: Fuerza de la gravedad, centro de gravedad, base de sustentación, peso corporal.

Otros Factores: Motivación, capacidad de concentración, inteligencia motriz, autoconfianza.

PROCESO EVOLUTIVO DEL EQUILIBRIO

1ª INFANCIA (0-3 AÑOS): A los 12 meses el niño/a se da el equilibrio estático con los dos pies, y el equilibrio dinámico cuando comienza a andar.

EDUCACIÓN INFANTIL (3-6 AÑOS): Hay una buena mejora de esta capacidad, ya que el niño/a empieza a dominar determinadas habilidades básicas. Algunos autores afirman que esta es la etapa más óptima para su desarrollo. Sobre los 6 años, el equilibrio dinámico se da con elevación sobre el terreno.

EDUCACIÓN PRIMARIA (6-12 AÑOS): Los juegos de los niños/as, generalmente motores, contribuyen al desarrollo del equilibrio tanto estático como dinámico. Las conductas de equilibrio se van perfeccionando y son capaces de ajustarse a modelos.

EDUCACIÓN SECUNDARIA Y BACHILLERATO (12-18 AÑOS): Se adquiere mayor perfección y se complican los equilibrios estáticos y dinámicos. Muchos otros autores, señalan que esta etapa es idónea para la mejora del equilibrio dinámico. En edades más avanzadas, aparece cierta involución en dicha capacidad, debido al deterioro del sistema nervioso y locomotor, acentuándose ésta con la inactividad.
EVALUACIÓN DEL EQUILIBRIO
Al igual que con otras capacidades, el equilibrio es susceptible de valoración y medida. Para detectar posibles retrasos a nivel de equilibrio estático podemos emplear las pruebas que Ozeretski y Guilmain (citados por Jiménez, 2002), nos ofrecen:

 Mantenerse inmóvil un mínimo de diez segundos de puntillas y con los pies juntos (4 a 5 años).
 Mantenerse sobre una pierna, a la “pata coja”, sin moverse durante diez segundos por lo menos (5 a 6 años).
 Con los ojos cerrados y los pies juntos permanecer inmóvil sesenta segundos (6 años).
 Permanecer de puntillas con los pies juntos y ojos cerrados un mínimo de quince segundos (9 a 10 años).
 Mantenerse sobre una pierna con los ojos cerrados durante diez segundos por lo menos (9 a 10 años).
Además, también podemos utilizar las pruebas sobre Equilibrio Estático y Equilibrio Dinámico que Ortega y Blázquez (1997), nos proponen:


EQUILIBRIO ESTÁTICO
“La Paloma”. Consiste en mantener estable durante 10” la siguiente posición: apoyado sobre un pie, tronco flexionado al frente, los brazos extendidos al frente, pierna de apoyo extendida y la otra ligeramente flexionada hacia atrás (1º y 2º Ciclo).

“Equilibrio del Flamenco”. Mantener la posición de equilibrio en una sola pierna, sobre una madera de 3 cm, durante un minuto (3º Ciclo).

EQUILIBRIO DINÁMICO

“El Banco Sueco”. Caminar sobre un banco sueco, recorriéndolo hacia delante y luego hacia atrás con los brazos en cruz (1 y 2 Ciclo).

“LA Barra de Equilibrio”. A la señal del controlador, el ejecutante comenzará a caminar sobre la barra de equilibrio o un banco invertido hasta una marca situada a 2m. Una vez superada ésta, el examinando dará la vuelta para volver al punto de partida. Repetirá la acción de ejecución cuántas veces pueda hasta que pierda el equilibrio y caiga tocando el suelo. Se medirá la distancia recorrida por el ejecutante desde el inicio hasta el punto de bajada. Si el sujeto realiza ininterrumpidamente el ejercicio, se concluirá éste a los 45 seg. Se realizarán tres intentos y se calculará el promedio de ellos (3º Ciclo).

ACTIVIDADES PARA SU DESARROLLO

Un buen control del equilibrio favorece, según Jiménez (2002), el conocimiento del cuerpo, la creatividad, la apropiada adecuación al movimiento y la confianza y seguridad en sí mismo. Según Castañer y Camerino (1991), Gutiérrez (1991), Le Boulch (1997), y Trigueros y Rivera (1991), podemos realizar en la escuela las siguientes actividades:

Equilibrio Estático

Trataremos de evolucionar de posiciones más estables a menos estables:
1. Tumbados.
2. Sentados.
3. Sentados, semi-flexionando las piernas y brazos abiertos.
4. Sentados, semi-flexionando las piernas y brazos pegados al cuerpo.
5. De pie, con piernas y brazos abiertos.
6. De pie, con piernas y brazos pegados al cuerpo.
7. De pie, sobre una sola pierna, con brazos y piernas abiertas.
8. De pie, sobre una sola pierna, con brazos y piernas pegadas al cuerpo.

Además, podemos llevar a cabo diferentes actividades donde se trabaje el equilibrio Estático, como pueden ser:

“Pollito Inglés”. Uno se colocará de cara a la pared y dirá la frase, luego se volverá y tratará de ver quien se mueve, ya que todo el mundo debe estar quieto de una postura sin moverse y manteniendo el equilibrio. Se la quedará el primero en moverse.

“El Flamenco”. Realiza cinco posiciones de equilibrio sobre un solo pie. ¿Sobre qué pie aguantas más tiempo? ¿Puedes realizarlo apoyando otra parte del cuerpo? ¿Y con los ojos cerrados?

“Los Equilibristas”. Por parejas, buscar varias posiciones de equilibrio en donde haya el menor número de apoyos posibles.


Equilibrio Dinámico
Los ejercicios típicos son los de desplazamiento:

 Siguiendo líneas rectas, curvas, quebradas…
 Cambios de dirección y sentido.
 Introducir giros y otras habilidades.
 Aumentar la velocidad de desplazamiento.
 Reducir el espacio de acción.
 De puntillas, sobre los talones, punta talón, en cuclillas, a la pata coja…
 Portando un objeto en la cabeza, hombro, brazo…
 En diferentes alturas: adoquines, bancos suecos, sobre cajones,…

También podemos proponer una serie de actividades donde trabajemos el E. Dinámico, como por ejemplo:

“La línea”. Busca cinco maneras de desplazarte sobre una línea recta sin perder en equilibrio ¿cómo puedes cruzarte con un compañero sobre la línea?

“Carrera de relevos”. En grupos de 6. Se trata de ir pasando de un aparato a otro sin tocar el suelo, de un extremo a otro del gimnasio.

“El trasportista”. ¿De cuantas formas te puedes desplazar transportando un libro con diferentes partes del cuerpo? ¿Y llevándolo sobre la cabeza? ¿Podemos apoyar el libro sobre otras partes del cuerpo sin agarrarlo y desplazarnos a la vez?

CONCLUSIÓN
La coordinación y el equilibrio son capacidades que definirán la acción, hasta el punto de que una deficiencia o anomalía en el desarrollo de cualquiera de ellas, limitará o incluso impedirá una ejecución eficaz. Por ello, es necesario el trabajo de estas capacidades en los primeros años de la Educación Primaria, ya que la mejora funcional del dominio corporal supondrá la adquisición de múltiples conductas motrices de carácter utilitario, lúdico o expresivo, que serán fundamentales para el desarrollo integral de nuestros alumnos/as.

En definitiva, vamos a señalar una serie de consideraciones didácticas sobre el desarrollo de las cualidades motrices:

I. Nunca es demasiado pronto para comenzar el trabajo de las mismas.
II. Las cualidades motrices tienen su desarrollo marcado entre los 6-12 años.
III. La evolución de dichas cualidades no muestran diferencias significativas entre hombres y mujeres.
IV. El trabajo de las cualidades motrices debe ser multilateral y polivalente.
V. El desarrollo y calidad de estas cualidades se verá limitado por la experiencia motriz del niño.
VI. Las cualidades motrices componen la base de lo que los especialistas denominan inteligencia motriz.
VII. Por último, la coordinación y el equilibrio ejercen una fuerte influencia en el desarrollo de las capacidades físicas básicas.

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