sábado, 6 de febrero de 2016

LA RECREACIÓN, LA SALUD Y LA CALIDAD DE VIDA.


LA RECREACIÓN, LA SALUD Y LA CALIDAD DE VIDA.


La recreación, el esparcimiento, el deporte, finalmente tienen como objetivo contribuir a brindar bienestar, ese que se evidencia en el equilibrio de las personas y que nos permite diferenciar entre quienes se ven felices y quiénes no.
¿Para quién será aburrido, hacer lo que más le gusta? Muchas veces el estrés y la preocupación causada por las labores cotidianas nos hacen olvidar la importancia de darle un espacio de relajación a la mente por medio de la recreación. La expectativa de vida se alargaría enormemente si no olvidáramos que un cuerpo sano y una mente sana son los componentes necesarios para alcanzar un cuerpo armonioso.
Las Empresas u Organizaciones tienen como parte de su responsabilidad social, el compromiso de generar alternativas que contribuyan al bienestar de sus Empleados, partiendo del reconocimiento que tiene la recreación sana como una oportunidad de encuentro, de generar espacios de disfrute, de desarrollar creatividad y de procurar descanso.
De manera cotidiana se menciona la recreación como una actividad importante en la sociedad. Todos, expertos y quienes poco saben del tema, reconocen en ella un sin número de beneficios y resaltan su conveniencia para las personas, razón por la cual convocan de manera permanente para que familias y grupos la vivan y disfruten de la manera que mejor lo consideren.
Científicamente se ha demostrado que dedicar espacios para recrearnos le proporciona multitud de beneficios tanto al cuerpo como a la mente, pero, ¿Cómo debo recrearme? La recreación consiste básicamente en olvidarnos del las preocupaciones y el estrés que ellas conllevan por medio de actividades lúdicas.
No obstante en el mundo moderno, con sus avances permanentes en tecnología, la constante invitación al consumo de bienes y servicios y la exigencia de incrementar los niveles de productividad en las empresas, se ha polarizado el concepto de recreación que a veces se interpreta solamente como la posibilidad de tener más o de consumir más, mientras que el descanso, el ocio y la inversión del tiempo personal o familiar en actividades lúdicas, deportivas, recreativas, o simplemente en 'hacer nada', se interpretan como pérdida de oportunidades. Nada más equivocado.
No es suficiente con tener un trabajo, una vivienda o acceso a alimentación. También son necesarios momentos que generen esas condiciones de bienestar integral en los que se mezcle de manera justa trabajo y descanso, amigos y familia, gustos personales y colectivos. Y eso incluye desde leer un buen libro, hasta jugar dominó, reunirse con los amigos, visitar un parque, salir en familia. Cuando esto se logra avanzamos en el camino que nos permite conservar una mejor salud.
La vida cotidiana de las personas se desarrolla con un porcentaje muy alto de rutina laboral y poco de otros momentos que generen bienestar. Si cada uno valora lo que hace, tiene claro su proyecto de vida y busca conscientemente para su bien y de quienes le rodean momentos de sano disfrute, recreativos o deportivos, estará ganando felicidad y calidad de vida.
En este sentido, la recreación es un factor determinante en esa calidad de vida de las personas. Entre sus atributos está el de permitirnos alcanzar equilibrio emocional y bienestar, dos factores que se reflejan en el incremento de la capacidad productiva; el fortalecimiento de la integración entre grupos familiares y sociales, en el autoestima, autonomía física y mental, independencia y confianza para asumir nuevas iniciativas de vida y, algo muy importante, ausencia de enfermedades.
Cuando no se logra ese equilibrio, cuando no buscamos esos espacios diferentes y no entendemos a la recreación como un aporte dignificante y complementario al desarrollo personal y social de los individuos, y cuando nos concentramos exclusivamente en el trabajo o en nuestros problemas personales o laborales se produce el efecto contrario. Es ahí cuando se manifiestan el estrés, la ansiedad, la depresión o se generan algunas enfermedades como gastritis, úlceras, alergias, asma, hipertensión arterial, angina, infarto, trastornos del sistema nervioso, dolores articulares crónicos, dolores musculares, calambres, entre otros.
Aunque no siempre esas enfermedades tienen como única causa la falta de bienestar, es claro que su carencia influye drásticamente en la pérdida de la salud, lo que afecta la capacidad de desempeño y el cumplimiento de nuestros compromisos y responsabilidades.
¿Qué se Recomienda?
La invitación a cada persona es a desarrollar otros potenciales diferentes a la rutina y a tener presente la recreación como factor fundamental en la vida de cada uno, de las familias y de la comunidad.
En este sentido, las Organizaciones Empleadoras tienen, como parte de su responsabilidad social, el compromiso de generar alternativas que contribuyan al bienestar de su personal partiendo del reconocimiento que tiene la recreación sana como una oportunidad de encuentro, de generar espacios de disfrute, de desarrollar creatividad y de procurar descanso. Todo esto favorece y contribuye a la convivencia, a la tolerancia y al desarrollo integral de las personas y comunidades.
En la actualidad podemos encontrar muchas formas de recrearnos, por ejemplo, mediante juegos lúdicos donde se tengan que realizar una dinámica espontánea, juegos por medio de los cuales las personas puedan liberar esa tensión corporal y mental que se ha ido acumulando.  De la misma forma, recrear la mente ayuda a la creación de neurotrofinas (grupos de proteínas en el cerebro) las cuales benefician el sistema nervioso central.
Actividades como lanzar un disco con un grupo de amigos es un elemento recreativo, el cual nos ayuda a reforzar las relaciones sociales y aumenta la sensación de bienestar psicoemocional. Otras prácticas como montar bicicleta o patinar también se podrían considerar como actividades recreativas, sobre todo si se realizan al aire libre.
Cualquier actividad espontánea o que se salga de los lineamientos o normas establecidas son también una forma de recrearnos. Un ejemplo de esto sería realizar una práctica deportiva sin seguir lo “convencional”, como utilizar un balón de fútbol para jugar a no dejarlo caer utilizando solo nuestros pies y nuestra cabeza para mantenerlo en el aire, mejor aún si esta actividad se realiza con varias personas.
De manera general la disponibilidad de parques temáticos para recreación, bibliotecas, unidades deportivas, centros de gimnasia, centros de educación no formal o hobbies, unidades de reflexoterapia, zonas húmedas, etc. son espacios que brindan recreación, cada uno a su estilo y según el interés de la persona. Todos ellos incluyen propuestas que ayudan a que los usuarios y beneficiarios puedan alcanzar una vida sana, equilibrada y con bienestar.
En la medida en que la recreación cumpla su razón básica de generar calidad de vida podremos afirmar que estamos aportando a una sociedad saludable y satisfecha con un grado de bienestar que garantiza su crecimiento constante, su creatividad y la disminución significativa de factores amenazantes como la violencia, el maltrato, la agresividad y el irrespeto por el otro.
 Es entonces una responsabilidad y compromiso reconocer la recreación como parte fundamental del desarrollo humano y procurar su realización según principios de respeto, valoración y proyecto de vida.



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